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McAfee se convierte en Intel Security, 28 años de marca desaparecen, pero el mítico escudo rojo no.

Cuando Intel compró McAfee en 2010 era consciente de que no solo se hacía con un nombre prestigioso, sino también con un producto en decadencia. Bajo su mandato, el antivirus ha seguido con la misma interfaz gráfica y con la misma tecnología. Los datos de eficacia y rendimiento más recientes no han dejado a McAfee en buena posición.

McAfee es un nombre que asociamos desde siempre a los antivirus. En la época de Windows 95, VirusScan fue el primer escáner. La aparición de los antivirus gratuitos, sin embargo, hizo que McAfee perdiera popularidad y se concentrara cada vez más en el mercado corporativo, con productos correctos pero poco innovadores para los usuarios, quienes se quejaban del consumo de recursos y de una usabilidad pobre.

Cuatro años después de la compra de McAfee por parte de Intel asistimos al primer movimiento serio de Intel, un lavado de cara que podría ser la antesala a cambios más profundos. Es sabido que el futuro de los antivirus pasa por una integración cada vez más estrecha entre el hardware de los dispositivos y el software, una alianza que llevaría a niveles de seguridad nunca vistos, sobre todo con amenazas de día cero.

Las ventajas de un antivirus híbrido son evidentes. Al integrar mecanismos de seguridad directamente en el hardware, los sistemas detectarían y detendrían las amenazas con una velocidad y una eficacia mucho mayores, sin consumir recursos. El núcleo del antivirus no se podría atacar y su carga no dependería del sistema operativo, aunque podría controlarse a través de programas instalados en el escritorio.

El próximo McAfee-Intel podría ser el primer antivirus de nueva generación. A menos, claro está, que Intel opte por dejar que McAfee muera lentamente.